Entrevista con Elena González, paciente con cáncer de pulmón

Foto_Elena_Gonzalez“A veces hablo con el cáncer y le digo que no me fastidie, que todavía tengo muchas cosas que hacer… después me olvido de él, y confío”

Madre de familia y entusiasmada abuela, Elena González es todo optimismo y gentileza. El cáncer de pulmón que le detectaron hace ahora 7 años y medio no solamente no le ha hecho desanimarse sino que, según ella misma dice, le ha enseñado muchísimas cosas y le ha ayudado a crecer como persona.

Cuéntanos un poco de ti… ¿cuál es la historia de Elena González?

Tengo 73 años, soy madre de familia y tengo unos nietos a los que adoro. Ahora hace ya más de 7 años y medio que me detectaron un cáncer de pulmón, en el que he recaído tres veces… en este momento, aunque continúo teniendo un adenocarcinoma, vivo la vida con mucha normalidad y me siento feliz.

Te diagnosticaron el cáncer en el año 2006. ¿Cómo afrontaste la noticia y cómo te has sentido a lo largo de todo este proceso?

Un día, en una de mis visitas a la neumóloga, la doctora me pidió que esperara un momento para hacer una nueva prueba… cogí mi bolso y mi abrigo y le dije que tenía mucho trabajo, que no tenía tiempo para estar haciendo tantas pruebas. Fue entonces cuando me pidió que me sentara y me comunicó que tenía cáncer de pulmón. Nunca he sido fumadora, por lo que la noticia me cogió bastante por sorpresa y también me asustó… pero nunca, ni siquiera en aquel primer momento, me he hundido.

Pocos meses después me operaron por primera vez. Fue entonces, a los 66 años, cuando decidí jubilarme y dedicarme, sencillamente, a cuidarme a mí misma y a mi familia, a mi marido, a mis hijos y a mis nietos. Tras la operación estuve tres años sin tratamiento, pero entonces tuve mi primera recaída. Desde entonces estoy haciendo tratamiento, a excepción de un periodo de 7 u 8 meses en el que pedí a mi oncóloga que dejásemos el tratamiento por un tiempo. Posteriormente recibí de nuevo tratamiento y me hicieron una intervención en la pleura. Por aquél entonces yo me encontraba peor a causa de una tos constante, que me hacía toser cada tres o cuatro minutos día y noche. Mi doctora me habló de un nuevo tratamiento, y al poco tiempo entré en un ensayo que ha permitido que pueda volver a respirar con normalidad.

A día de hoy me encuentro muy bien, tanto física como psicológicamente. Parte de ello tiene que ver con lo mucho que me ha enseñado la enfermedad, aunque muchísimo ha tenido que ver también el trato del equipo de oncólogos que ha llevado mi caso, un equipo muy profesional y humano que se ha esforzado desde el primer momento no solamente en cuidarme, proporcionándome todos los tratamientos necesarios, sino también en acompañarme a lo largo de la enfermedad en todos los sentidos. Me siento muy agradecida a todos ellos. Si no fuera por ellos, creo que no hubiese podido salir adelante.

El cáncer de pulmón no es un enemigo fácil contra el que luchar. ¿Cómo lo haces para encontrar la energía y la fuerza interior para hacerle frente?

Creo que es muy importante buscar en nuestro interior y encontrar aquello que nos ilusiona y nos motiva. En mi caso, eso ha sido sobre todo ayudar a mi familia, pero también hacer todas aquellas cosas que me gusta hacer: cuidar a mis nietos, ir a recogerlos al colegio, pasear, quedar con las amigas, hacer yoga…

Sinceramente pienso que, si algún día me tengo que ir, me iré. No encuentro sentido a encerrarme en un pensamiento negativo a causa de la enfermedad, ni de hacer que mis seres queridos lo pasen mal. También gracias a ellos saco toda la fuerza que necesito.

A veces, cuando me encuentro mal, hablo con el cáncer. Le digo que no me fastidie que todavía tengo muchas cosas que hacer, que hago falta y que me necesitan. Me olvido de él, y confío.

No todo el mundo vive esta experiencia de la misma manera. ¿Qué consejo darías a las personas que están pasando por lo mismo que tú?

Les diría que no tengan miedo y que tengan mucha confianza, porque la luz llegará. Les diría que disfruten del día a día y que miren hacia delante, que hagan lo que les gusta y les hace felices, que lo vivan profundamente y que se olviden de que están enfermos. Que se cuiden, y que hagan lo que sea necesario, pero sobre todo que no se encierren y que disfruten de la vida.

Yo procuro hacer todo lo que quiero, aunque a mi ritmo… si estoy haciendo algo y me canso, pues sencillamente me siento en el sofá y me pongo a leer, no me fuerzo. En este sentido, he aprendido también a hacer los planes a corto plazo, decidiendo en el día a día y viviendo el presente.

También les diría que sepan perdonar, que procuren no enfadarse, y que no guarden rencor ni juzguen a nadie, que es clave para mantener la paz interior y para sentirse bien con uno mismo.

Por último, y lo que es para mí más importante, les diría que el amor es lo primero. Hay querer mucho y dejarse querer, porque cuanto más amor des más amor recibirás. Yo incluso he aprendido a querer a la enfermedad, por todo lo que me está enseñando.

¿Crees que el cáncer provoca, de alguna manera, un cambio en la percepción social de la persona?

En mi caso puede que así haya sido, pero en un sentido positivo. Cuando me dijeron que tenía cáncer pensaba que los demás me apartarían y me rechazarían, que sería una persona tocada… pero ocurrió todo lo contrario: mi familia y mis amigos se volcaron en mí desde el principio, y me han hecho sentir siempre muy acompañada y reconfortada, muy querida. Se preocupan muchísimo por mí.

Creo que, hoy en día, en la sociedad hay mucha aceptación de las personas con una enfermedad oncológica.

Tienes cáncer de pulmón, y sin embargo nunca has sido fumadora. Como fumadora pasiva, ¿crees que las leyes actuales de restricción del tabaquismo han supuesto un avance?

Creo que estas medidas han aportado muchísimo a la sociedad, están muy bien y deben ser respetadas. Sí que sugeriría que el tabaco fuese prohibido, pero no tanto por las autoridades sino por las propias personas; cada uno debería prohibírselo por su propio bien.

A veces, cuando veo a la gente fumar, me encantaría decirles que hagan el favor de apagar el cigarro que como tengan un cáncer de pulmón lo pasarás mal.